viernes, 6 de diciembre de 2013

Las elecciones legislativas refuerzan el poder de Alpha Condé en Guinea Conakry

Alpha Condé, presidente de Guinea-Conakry desde 2010, gobernará los próximos cuatro años con una mayoría parlamentaria suficiente gracias a la estrecha victoria lograda por su partido en las pasadas elecciones legislativas del 28 de septiembre. Unos comicios que, contestados por la oposición que los ha tachado como “poco realistas” y en torno a los que se han generado manifestaciones con violencia, han sido avalados por el Tribunal Supremo del país. 

Alpha Condé
Se trata de las elecciones al primer parlamento elegido democráticamente desde 1958, año en el que este país obtuvo su independencia de Francia. La coalición del gobierno ha sumado un total de 60 de los 114 asientos que conforman la Asamblea Nacional de la cámara única de Guinea. 53 de ellos han sido para el RPG (Reunión de Patriotas Guineanos), el partido de Alpha Condé, y 7 para sus aliados. 

La oposición ha alcanzado un total de 53 escaños. 37 para el UFDG (Unión de Fuerzas Democráticas de Guinea), de Cellou Dalein Diallo, principal rival de Condé; 10 para el UFR (Unión de Fuerzas Republicanas), de Sidya Touré; y 7 para el resto de partidos. Entre estos últimos un pequeño partido centrista ha obtenido un escaño. Estos resultados, que otorgan al gobierno suficiente comodidad en la toma de decisiones, fueron publicados el pasado 18 de octubre por la Comisión Electoral Nacional Independiente (CENI) pero no fueron validados y confirmados como definitivos por el Tribunal Supremo hasta el 15 de noviembre. 

El líder de la UFR, Sidya Touré, ha declarado que no reconoce estos resultados. Considera que no se ajustan a la votación popular debido a que “las elecciones fueron manipuladas por el RPG con resultados que son completamente surrealistas”. Los partidos contrarios al gobierno han señalado que no se han tenido en cuenta muchos centros de votación en algunos distritos electorales y que se han invalidado votos en las circunscripciones favorables a la oposición. 

Por su parte, los representantes de la Comunidad Internacional responsables de supervisar las elecciones legislativas (ONU, Unión Europea, Francia, Estados Unidos y países de África Occidental) también han informado de irregularidades que podrían “poner en peligro la sinceridad de algunos resultados”. A pesar de todo ello y de las apelaciones de más de una docena de partidos, incluido el partido en el poder, el Tribunal Supremo no ha alterado los resultados publicados por la CENI. 

Estos comicios son un paso más en la realidad política de un país que ha pospuesto en numerosas ocasiones la elección de su Asamblea Nacional debido a las discrepancias en su organización entre el gobierno y la oposición. La primera fecha para estas elecciones fue programada para 2010, seis meses después de las primeras elecciones presidenciales democráticas en este país desde su independencia en 1958 y que fueron ganadas por el actual presidente del país, Alpha Condé, contra su adversario Cellou Dalein Diallo, del UFDG. Alphá Condé ganó en la segunda vuelta y ‘por poco’. En la primera vuelta Condé obtuvo el 18,25% de los votos y Diallo el 43,69%. En la segunda vuelta Condé ganó con el 52,52% frente al 47,48% de Diallo. La oposición sostiene que, debido a esta estrecha victoria del actual presidente, su elección fue un fraude. 

Debido a las protestas de la oposición las elecciones parlamentarias no tuvieron lugar. Volvieron a programarse para diciembre de 2011 y también para mayo de 2013. Sin embargo cuestiones fundamentales quedaban aún sin resolver: las debilidades técnicas, la falta de transparencia en el proceso de revisión del censo electoral y la falta de preparación para el voto de la diáspora guineana. 

El ambiente político de desconfianza es una constante en Guinea Conakry. Las manifestaciones de la oposición contra el presidente Alpha Condé son continuas y muchas son violentas y suelen acabar con heridos e incluso muertos. Así ocurrió el pasado 25 de noviembre en el que tuvo lugar una jornada de protesta en contra de la validación por el Tribunal Supremo de los resultados de las elecciones. En la manifestación, organizada por la oposición al gobierno, murieron dos personas y al menos 19 resultaron heridas por los enfrentamientos entre los partidarios de la oposición y las fuerzas de seguridad. 

Se trata asimismo de un país que ha estado gobernado por sucesivas dictaduras desde su independencia hasta hace tres años, lo que ha supuesto una gran debilidad en su estructura política. El 19 de julio de 2011 tuvo lugar un intento de golpe de Estado en la casa presidencial, del que Condé salió ileso. La mayoría de los partidos políticos de Guinea se organiza por motivos étnicos o regionales y la sociedad civil se divide según criterios políticos y étnicos. El actual presidente, Alpha Condé es mandinga, etnia a la que pertenece el 35% de la población, y Diallo, su principal opositor, es peul, la etnia de la que forma parte el 40% de los guineanos. Muchos peul se sienten marginados por los sucesivos gobiernos y, por ejemplo, nunca ha habido un presidente peul.

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Artículo publicado originalmente en GuinGuinBali